- Domicilios fiscales dudosos: Solo el 20% de las empresas contratadas (cuatro de 20) cuentan con oficinas o comercios relacionados con su objeto social. Cinco empresas no fueron localizadas en los domicilios declarados, y siete se registraron en lotes baldíos, domicilios particulares, zonas marginadas o fraccionamientos cerrados, lo que sugiere que son intermediarias o carecen de capacidad operativa.
- Proveedores recurrentes: De los 14 proveedores, cinco son personas físicas con actividades empresariales y nueve son sociedades mercantiles. No se encontraron socios relacionados en las actas constitutivas, pero la falta de infraestructura física y la imprecisión en los domicilios refuerzan la sospecha de simulación.
- Ausencia de fiscalización: Ninguna de las empresas aparece en la lista del artículo 69-B del SAT (empresas con operaciones simuladas), pero la falta de domicilios verificables y la ausencia de personal técnico o maquinaria sugieren que podrían estar operando como fachadas.
- Empresas favorecidas: Empresas como CONSTRUCCIONES Y GRUPO CONSTRUCTOR BLOKMART S.A. DE C.V., CARGO MOVIL SAPI DE CV y JUAZAC S.A. DE C.V. dominaron las adjudicaciones. Sin embargo, ninguna de estas compañías tiene un domicilio fiscal verificable que corresponda a una constructora. JUAZAC, la más beneficiada, acumuló múltiples contratos sin evidencia de capacidad operativa.
- Montos inflados y omisiones: Los nueve contratos por adjudicación directa sumaron $16,577,546.92, incluyendo uno por $12,000,000.00 para combustibles, un monto desproporcionado que no se justifica sin bitácoras detalladas del parque vehicular. Además, los contratos de gasto corriente (arrendamientos, mantenimiento, refacciones, combustibles) fueron sistemáticamente omitidos.
- Simulación en licitaciones: En los 19 contratos otorgados por invitación o licitación ($26,404,667.96), se detectó un patrón de “invitaciones” a los mismos proveedores, lo que indica una simulación de competencia. Cinco empresas presentan irregularidades graves que justifican reportes al SAT y al Órgano de Fiscalización Superior.
- Red HUGO: Liderada por Hugo Iván Rodríguez López, esta red incluye empresas como Mercantil Abalón S.A. de C.V., que recibió contratos por $21.2 millones de la Sedena para el aeropuerto de Santa Lucía, pese a estar vinculada a Abastecedora Lavín, una facturera identificada por el SAT. En Zacatlán, empresas de esta red comparten domicilios fiscales, representantes legales y despachos contables, operando como intermediarias sin infraestructura propia.
- Red CEDILLO: Compuesta por Margarito Artemio Cedillo Pacheco, Gustavo Cedillo Garrido y ROVIER Sociedad Profesional de Construcción, esta red acumuló contratos por $29.8 millones en 2024 y el primer trimestre de 2025. Cedillo Pacheco, con contratos por $21,026,483.52, opera desde un local compartido con una cremería y una aseguradora, sin evidencia de maquinaria o personal técnico. Las licitaciones en las que participan estas empresas muestran un patrón de competencia simulada, con los mismos concursantes repitiéndose en cada procedimiento.
- Simulación de empresas: Proveedores sin infraestructura real actúan como intermediarios, subcontratando obras o simplemente facturando sin ejecutarlas.
- Licitaciones amañadas: La “invitación” a los mismos proveedores en cada concurso elimina la competencia real y garantiza beneficios a un círculo cerrado.
- Opacidad selectiva: La publicación exclusiva de contratos con fondos federales, mientras se ocultan los de recursos propios, dificulta la fiscalización y encubre posibles desvíos.
El Domicilio fiscal no corresponde a una empresa constructora
El domicilio fiscal declarado por el proveedor es un local compartido por una cremería y una aseguradora, sin maquinaria, vehículos, herramientas ni personal técnico. No hay rótulos, letreros, ni actividad alguna vinculada con obra civil.
Esto demuestra la simulación empresarial. Así mismo es compartido con otras dos empresas proveedoras del gobierno municipal que participaron en las licitaciones de adjudicación por invitación.
Se presume como empresas simuladas coordinada por un mismo despacho de contadores o asesores. Que participan en supuesta simulación de competencia en licitaciones.
Así mismo, la empresa se ubica en el mismo inmueble en donde se encuentran presumiblemente otras dos empresas constructoras. Una sociedad mercantil y otra como persona física con actividades empresariales.
En el análisis de los procedimientos de contratación, se detectó la participación reiterada de los supuestos concursantes:
Todos aparecen en los mismos concursos, bajo condiciones similares:
Sin domicilios físicos verificables,
Sin antecedentes técnicos visibles,
Sin estructura operativa.
Esto indica una posible licitación simulada o controlada, lo que constituye un fraude al procedimiento de contratación pública.
Mecanismo sistemático de desvío y simulación
La reiteración de este esquema revela un mecanismo estructurado de desvío de recursos públicos. Las empresas señaladas:
No existen físicamente.
Carecen de personal técnico.
No entregan reportes de avance.


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