Scrolleo infinito: ¿adicción o hábito programado?
La pantalla no te muerde, pero te tiene amarrado.
por Carlos Charis / 2 de junio de 2025
Y aunque todavía no aparece en el manual de los trastornos mentales (el DSM-5, ese catálogo donde están todas las maneras oficiales de perderse), cada vez más estudios empujan la puerta para que la adicción a redes sociales entre y se siente en la sala.
Lo que dicen los que saben
La doctora María De La Paz Toldos, investigadora del Tec de Monterrey, lo explicó sin adornos:
“Las redes sociales me ayudan a estar más cerca de mis amigos y familiares. Pero también hay riesgos. Es un balance de pros y contras.”
¿Cuándo deja de ser inocente?
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Obsesión digital: Piensas en las redes incluso cuando no estás en ellas.
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Imposible parar: Te dices “solo cinco minutos”, y terminas dos horas después viendo recetas que nunca vas a cocinar.
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Escape emocional: Usas el celular para no pensar en lo que te duele.
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Síntomas de abstinencia: Te pones de malas cuando se cae el WiFi o se acaba la batería.
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Impacto real: Descuidas el trabajo, los estudios, o a la gente que tienes enfrente.
¿Y ahora qué?
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Ponte horarios. Y cúmplelos como si tu vida dependiera de ello. Porque, en parte, depende.
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Quita notificaciones. No necesitas que cada vibración te diga quién eres.
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Busca ayuda. No es debilidad. Es saber cuándo parar antes de romperte.


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