Cabeza logo

header ads

Los Baches SI Facturan

 


Los Baches SI Facturan

Gobiernos municipales usan bacheo como la caja chica

Rodolfo Herrera Charolet

El bacheo, o reparación de baches en vialidades, es una actividad esencial para mantener la infraestructura urbana en Puebla y sus municipios aledaños, como San Andrés Cholula, San Pedro Cholula o Cuautlancingo. Sin embargo, en la práctica, se ha convertido en un nicho lucrativo para empresas privadas que aprovechan la recurrente necesidad de mantenimiento vial, exacerbada por el clima, el tráfico pesado y la mala calidad inicial de las obras.

Esta "oportunidad de negocio" florece en un contexto de falta de fiscalización adecuada por parte de autoridades municipales y estatales, donde los contratos se asignan con opacidad, permitiendo que fondos públicos se desvían hacia bolsillos privados sin resultados tangibles para la ciudadanía.

En Puebla, el presupuesto anual para obras viales supera los miles de millones de pesos, pero gran parte se diluye en prácticas simuladas que justifican actividad sin resolver el problema de fondo.

Falta de Fiscalización: El Talón de Aquiles del Sistema:

La ausencia de una supervisión rigurosa es el principal catalizador para que el bacheo se transforme en un esquema de enriquecimiento ilícito. En muchos municipios poblanos, los órganos de control como las contralorías municipales o la Auditoría Superior del Estado carecen de recursos humanos y técnicos para verificar en tiempo real la ejecución de obras. Esto permite que empresas adjudicadas operen con libertad, sin auditorías exhaustivas o inspecciones sorpresa.

Por ejemplo, se reportan casos donde los contratos se otorgan sin licitaciones transparentes, violando la Ley de Obras Públicas, y donde la rendición de cuentas se limita a documentos formales que no reflejan la realidad en el terreno.

Esta laxitud no solo fomenta la corrupción, sino que perpetúa un ciclo vicioso: calles deterioradas generan más contratos, y la falta de castigo incentiva la repetición de malas prácticas, dejando a los ciudadanos con vialidades inseguras y un desperdicio de impuestos.

Simulación del Bacheo como Captación Ilegal de Recursos:

El bacheo simulado opera como un mecanismo sofisticado para transferir dinero público a manos privadas de manera ilegal. En esencia, se trata de un esquema donde se finge la realización de obras para justificar el cobro de fondos, pero sin impacto real en la infraestructura. Empresas contratadas reciben pagos por "reparaciones" que consisten en acciones mínimas y temporales, como esparcir gravilla suelta sobre baches sin compactarla adecuadamente, lo que se deshace con la primera lluvia o el tráfico.

Posteriormente, se toman fotografías de montones de grava o asfalto como "evidencia" de trabajo realizado, pero estos materiales se recogen poco después, dejando la calle en el mismo estado o peor. Este método no solo evade la fiscalización, sino que permite facturar costos inflados por materiales y mano de obra ficticios, desviando recursos que podrían usarse en pavimentaciones integrales.

En Puebla, este patrón se ha denunciado en múltiples administraciones, donde el dinero fluye hacia contratistas ligados a funcionarios, configurando un sistema de captura ilegal que erosiona la confianza pública.

Asignación de Contratos a Empresas Fantasma:

Un elemento clave en esta red de irregularidades es la adjudicación de contratos a empresas con domicilios inexistentes o ficticios, conocidas como "empresas fantasmas". Estas entidades se crean específicamente para licitaciones públicas, registradas con direcciones falsas o en propiedades abandonadas, lo que complica cualquier intento de rastreo o auditoría. En los municipios de Puebla, se han identificado casos donde compañías ganan millonarios contratos para bacheo sin tener maquinaria propia, personal calificado o historial de obras previas.

Una vez adjudicados, estos contratos se subcontratan o simplemente se simulan, permitiendo que el dinero público se transfiera a cuentas privadas sin contraprestación real. Esta práctica viola normativas federales como la Ley General de Responsabilidades Administrativas y facilita el lavado de dinero, ya que las empresas desaparecen tras el pago, dejando un rastro de obras inconclusas o inexistentes.

Prácticas Específicas: De la Gravilla al Levantamiento Total:

En la ejecución simulada, una táctica común es regar gravilla sobre baches y documentarlo fotográficamente como "reparación completada", solo para recoger el material más tarde y reutilizarlo en otros sitios o venderlo. Esto genera facturas por toneladas de grava que nunca se integran permanentemente a la vía. Además, se bachean calles que, poco después, sufren un levantamiento total para obras mayores, duplicando gastos innecesarios y justificando más presupuestos.

En Puebla, esto se observa en arterias como bulevares periféricos o calles secundarias en municipios como Atlixco o Cholula, donde el "parcheo temporal" precede a reconstrucciones completas, sugiriendo una planificación deficiente o intencional para inflar costos. Estas acciones no solo representan un fraude, sino que ponen en riesgo la seguridad vial, causando accidentes por superficies irregulares y aumentando el desgaste vehicular de los ciudadanos.

Consecuencias para la Sociedad y la Economía Local

Las repercusiones de este sistema van más allá del desperdicio financiero: afectan la movilidad diaria, incrementan costos para los conductores por reparaciones vehiculares y generan contaminación por materiales dispersos. Económicamente, desvía recursos que podrían invertirse en educación o salud, perpetuando la desigualdad en municipios poblanos. Socialmente, erosiona la fe en las instituciones, fomentando cinismo y demandas ciudadanas por transparencia.

Para combatir esto, se requiere una reforma en la fiscalización, como auditorías independientes y plataformas digitales para rastreo de obras en tiempo real, junto con sanciones penales para funcionarios y empresarios involucrados.

¿O no lo cree usted?

 

Publicar un comentario

0 Comentarios