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Perfil ampliado de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”


Nemesio Rubén Oseguera Cervantes, conocido como "El Mencho", nació el 17 de julio de 1966 en la comunidad rural de Naranjo de Chila o Culotitlán, municipio de Aguililla, Michoacán. Provenía de una familia campesina dedicada al cultivo de aguacate en la región de Tierra Caliente.
En su juventud emigró ilegalmente a Estados Unidos, donde residió en California y fue detenido en múltiples ocasiones por delitos relacionados con posesión y distribución de heroína, lo que derivó en condenas y deportaciones a México a principios de los años noventa. Tras su regreso se incorporó como agente policial en municipios de Jalisco como Cabo Corrientes y Tomatlán antes de vincularse con el Cártel del Milenio. Alrededor de 2009-2010 participó en la formación del Cártel Jalisco Nueva Generación junto con Erik Valencia Salazar, alias "El 85", y asumió el liderazgo tras la detención o abatimiento de otros mandos.
Bajo su dirección el grupo expandió operaciones de tráfico de metanfetaminas, cocaína y fentanilo, así como otras actividades ilícitas en varios estados de México.
Autoridades mexicanas y estadounidenses lo incluyeron en listas de los más buscados y ofrecieron recompensas millonarias por información que permitiera su captura.
El 22 de febrero de 2026 resultó abatido durante un operativo militar en Tapalpa, Jalisco, realizado por fuerzas especiales del Ejército Mexicano con apoyo aéreo y coordinación interinstitucional.Historial delictivo
El historial delictivo de Nemesio Oseguera Cervantes se inició en la década de 1980 con su migración a Estados Unidos, donde registró detenciones por posesión y distribución de heroína en California.

En 1992 fue sentenciado a tres años de prisión por conspiración para distribuir heroína en el Distrito Norte de California y posteriormente deportado a México.
Tras su regreso se incorporó temporalmente a la policía municipal en Jalisco, específicamente en Cabo Corrientes y Tomatlán, antes de abandonar el cargo para integrarse al Cártel del Milenio.
En esa organización desempeñó roles operativos en el tráfico de drogas y protección de rutas en los estados de Jalisco y Colima. A finales de la década de 2000, tras la detención de líderes del Milenio y la muerte de Ignacio "Nacho" Coronel Villarreal, participó en la escisión que dio origen al Cártel Jalisco Nueva Generación. Desde entonces enfrentó órdenes de aprehensión en México por delitos federales como delincuencia organizada, tráfico de drogas y homicidio.
En Estados Unidos acumuló procesos de incidencia desde 2017 en la Corte Federal del Distrito de Columbia por conspiración para distribuir metanfetaminas, cocaína y fentanilo, uso de armas de fuego en actividades de tráfico y operación de una empresa criminal continua bajo la Ley de Rey del Narcotráfico.
Las autoridades estadounidenses documentaron su participación en el envío de toneladas de precursores químicos desde Asia para la producción de metanfetaminas en laboratorios clandestinos en México, así como en la coordinación de envíos hacia el mercado norteamericano.
Nunca fue capturado vivo pese a múltiples operativos; su historial incluyó el uso de identidades falsas y redes de protección para evadir la justicia durante más de quince años como líder máximo del grupo.
Hasta el momento de su abatimiento en 2026, mantenía vigentes órdenes de aprehensión en ambos países y figuraba como uno de los objetivos prioritarios de las agencias antinarcóticos.
Atentados conocidos
Los atentados conocidos atribuidos al Cártel Jalisco Nueva Generación bajo el liderazgo de Nemesio Oseguera Cervantes incluyeron acciones de alto impacto registradas desde 2015.

Ese año, el 1 de mayo, el grupo ejecutó una serie de ataques coordinados en Jalisco y estados aledaños para impedir su captura, consistentes en el secuestro de 39 autobuses, camiones y vehículos particulares que fueron incendiados y utilizados para bloquear carreteras en múltiples puntos de la entidad.
En el mismo periodo se registró el derribo de un helicóptero militar Black Hawk mediante el uso de armas antiaéreas, lo que resultó en la muerte de varios elementos de las fuerzas armadas. En abril de 2015 se documentó una emboscada a un convoy policial en Jalisco que dejó 15 agentes fallecidos.
En junio de 2020 se atribuyó al grupo un atentado contra el jefe de la policía de la Ciudad de México,
Omar García Harfuch, en el que resultaron heridas varias personas y tres fallecidos. Otros incidentes incluyeron el asesinato de jueces y funcionarios públicos en Colima y Jalisco, así como ataques a instalaciones de seguridad y el uso de campamentos de entrenamiento donde se reportaron ejecuciones de reclutas.
El grupo empleó vehículos blindados improvisados, drones armados y artefactos explosivos en enfrentamientos con fuerzas de seguridad y grupos rivales.
En Guanajuato y Michoacán se registraron múltiples bloqueos viales con vehículos incendiados como respuesta a operativos contra sus células. Estas acciones se caracterizaron por su rapidez y coordinación, con reportes de participación de decenas de sicarios en cada evento.
Hasta febrero de 2026 las autoridades mexicanas y estadounidenses habían documentado decenas de incidentes de este tipo vinculados directamente a la estructura bajo su mando.
Grupos de narcotraficantes contrarios
Los grupos de narcotraficantes contrarios al Cártel Jalisco Nueva Generación bajo el mando de Nemesio Oseguera Cervantes incluyeron principalmente al Cártel de Sinaloa, con sus facciones internas de Los Chapitos y el grupo de Ismael "El Mayo" Zambada.

En Guanajuato se enfrentó al Cártel Santa Rosa de Lima, con el que sostuvo disputas por el control de plazas de distribución de drogas sintéticas.
En Michoacán mantuvo confrontaciones prolongadas con remanentes de La Familia Michoacana, Los Caballeros Templarios y la coalición conocida como Carteles Unidos, integrada por grupos locales de autodefensa que evolucionaron hacia actividades criminales. En otros estados como Colima y Veracruz se registraron enfrentamientos con células residuales de Los Zetas y el Cártel del Golfo.
Estas rivalidades generaron enfrentamientos armados por el control de rutas de tráfico hacia Estados Unidos, puertos como Lázaro Cárdenas y plazas de distribución en el centro y occidente del país.
El CJNG buscó expandirse hacia territorios tradicionalmente dominados por el Cártel de Sinaloa, lo que derivó en balaceras, bloqueos y ejecuciones públicas en zonas fronterizas y urbanas.
En 2025 se reportaron tensiones adicionales derivadas de la fragmentación interna del Cártel de Sinaloa, con enfrentamientos en Sinaloa y Jalisco.
Las autoridades documentaron el uso de propaganda en redes sociales por parte de ambos bandos para reclamar territorio y desacreditar al contrario. Estos conflictos contribuyeron al desplazamiento de población en regiones como Tierra Caliente de Michoacán y el Bajío guanajuatense.
Alianzas entre capos
Las alianzas entre capos asociadas a Nemesio Oseguera Cervantes comenzaron con su integración al Cártel del Milenio a través de la familia Valencia, fortalecida por su matrimonio con Rosalinda González Valencia, hermana de líderes del grupo.

Posteriormente estableció una alianza operativa con Ignacio "Nacho" Coronel Villarreal, del Cártel de Sinaloa, para el manejo de operaciones en Jalisco y Colima, incluyendo finanzas y logística de tráfico.
Tras la formación del CJNG en 2009-2010, el grupo mantuvo pactos temporales con células locales en estados donde expandía su presencia. En 2025 se documentaron reportes de una posible alianza estratégica con la facción de Los Chapitos del Cártel de Sinaloa, encabezada por los hijos de Joaquín "El Chapo" Guzmán, contra la facción de Ismael "El Mayo" Zambada. Esta presunta colaboración se evidenció en videos difundidos en redes sociales donde sicarios de ambos grupos aparecían juntos y utilizaban símbolos compartidos como emojis de pizza y gallo.
La DEA advirtió en su informe anual de 2025 que dicha alianza podría ampliar territorios, recursos y acceso a funcionarios corruptos, alterando el equilibrio de poder en el crimen organizado mexicano. Anteriormente se registraron pactos puntuales con grupos en el noreste del país para el trasiego de precursores químicos desde Asia.
Estas alianzas se caracterizaron por su carácter pragmático y temporal, orientadas al control de rutas específicas de metanfetaminas y fentanilo hacia Estados Unidos. (aproximadamente 230 palabras)Gobiernos presumiblemente coludidos
Los gobiernos presumiblemente coludidos con estructuras vinculadas a Nemesio Oseguera Cervantes incluyeron casos documentados de funcionarios locales y estatales que presuntamente recibieron pagos a cambio de protección o información.

En Nayarit se sancionó al exgobernador Roberto Sandoval Castañeda por presunta recepción de sobornos de organizaciones ligadas al CJNG. En Jalisco se registraron investigaciones contra jueces federales, como el caso del magistrado Isidro Avelar Gutiérrez, acusado de emitir resoluciones favorables a miembros del grupo a cambio de pagos.
En el municipio de Tequila, Jalisco, en febrero de 2026 se detuvo al alcalde Diego Rivera Navarro por presunta extorsión a productores de tequila y cerveza en coordinación con células del CJNG. Autoridades estadounidenses sancionaron a policías locales que presuntamente proporcionaban información de operativos a cambio de sobornos.
En Colima y Michoacán se reportaron detenciones de funcionarios municipales acusados de facilitar el paso de cargamentos a través de puertos y carreteras. Estos casos involucraron presuntos pagos en efectivo, propiedades y favores judiciales. La Unidad de Inteligencia Financiera de México congeló cuentas bancarias vinculadas a estas redes de corrupción.
Las investigaciones indicaron que la colusión permitía al grupo evadir controles en aduanas, aeropuertos y retenes carreteros.
Fuerza de reacción estimada
La fuerza de reacción estimada del Cártel Jalisco Nueva Generación bajo Nemesio Oseguera Cervantes se calculó en varios miles de sicarios altamente armados, con capacidad de movilización rápida en múltiples estados.

El grupo empleó vehículos blindados improvisados conocidos como "narco-tanques", drones armados para vigilancia y ataque, y armamento de alto calibre incluyendo rifles de asalto, lanzacohetes y ametralladoras.
En operativos de respuesta se documentó la participación simultánea de hasta cientos de integrantes en bloqueos viales y emboscadas. La estructura incluía células especializadas en inteligencia, logística y ejecución, con capacidad para generar narcobloqueos en autopistas en menos de una hora tras cualquier acción de las autoridades.
En Michoacán y Guanajuato se registró el uso de minas terrestres y artefactos explosivos improvisados. La DEA y autoridades mexicanas estimaron que el grupo mantenía campamentos de entrenamiento en zonas serranas donde preparaba reclutas en tácticas militares.
La fuerza permitía respuestas coordinadas en Jalisco, Michoacán, Colima, Guanajuato y hasta Tamaulipas, con capacidad para sostener enfrentamientos prolongados contra fuerzas federales.
Tras eventos como el abatimiento de líderes, se activaban protocolos de bloqueo y quema de vehículos en varias entidades simultáneamente.
Fortuna
La fortuna atribuida a Nemesio Oseguera Cervantes se estimó por la DEA en al menos 500 millones de dólares, con posibilidad de superar los mil millones de dólares en activos personales y controlados a través del grupo. El Cártel Jalisco Nueva Generación generaba ingresos anuales millonarios por el tráfico de metanfetaminas y fentanilo hacia Estados Unidos, Europa y Asia.

Estimaciones gubernamentales mexicanas situaron el valor total de activos del grupo en alrededor de 50 mil millones de dólares, incluyendo propiedades, vehículos y efectivo. Parte de la fortuna se invertía en bienes raíces, ranchos en Jalisco y Michoacán, y empresas fachada.
Autoridades estadounidenses congelaron propiedades valuadas en decenas de millones de dólares, incluyendo residencias de lujo y terrenos. La producción de metanfetaminas en laboratorios clandestinos representaba una de las principales fuentes de ingresos, con envíos de toneladas anuales.
El control de rutas marítimas y terrestres permitía márgenes de ganancia elevados en el mercado internacional. Hasta 2026 no se había cuantificado el monto exacto de activos incautados tras su abatimiento, aunque se iniciaron procesos de decomiso de propiedades vinculadas.
Empresas asociadas
Las empresas asociadas al Cártel Jalisco Nueva Generación bajo Nemesio Oseguera Cervantes incluían cadenas de restaurantes japoneses y de sushi, marcas de tequila destinadas a la exportación, centros comerciales, periódicos locales, compañías agrícolas y negocios de renta vacacional en la costa del Pacífico.

La Oficina de Control de Activos Extranjeros de Estados Unidos designó múltiples entidades utilizadas para el lavado de dinero, entre ellas sociedades dedicadas a la producción de agave y comercialización de bebidas alcohólicas. Se identificaron más de cien restaurantes asiáticos en Jalisco y estados aledaños como vehículos para blanqueo de capitales.
También se vincularon ranchos con animales exóticos, bienes raíces en zonas turísticas y empresas de publicidad. Estas compañías permitían justificar ingresos, mover efectivo y ocultar transferencias internacionales.
En 2015 y años posteriores se congelaron cuentas y propiedades relacionadas con estas redes. Las empresas operaban de manera legal en apariencia mientras servían como fachada para operaciones ilícitas.
Captura y muerte
La captura de Nemesio Oseguera Cervantes nunca se concretó pese a múltiples operativos realizados desde 2015. En esa fecha fuerzas federales intentaron su detención en Jalisco, lo que derivó en respuesta violenta del grupo.

Durante más de una década evadió acciones coordinadas entre Ejército, Marina, Guardia Nacional y agencias estadounidenses mediante cambios constantes de ubicación en la sierra de Jalisco y Michoacán.
El 22 de febrero de 2026, durante un operativo militar en el municipio de Tapalpa, Jalisco, fuerzas especiales del Ejército Mexicano, con apoyo aéreo y coordinación de inteligencia, lo abatieron junto con otros tres integrantes del grupo. En el enfrentamiento fallecieron cuatro miembros del CJNG y resultaron heridos tres elementos militares.
El cuerpo de Oseguera Cervantes fue trasladado para identificación oficial. Su muerte, a los 59 años, ocurrió tras más de quince años como líder máximo sin haber sido capturado vivo. Autoridades confirmaron el abatimiento mediante peritajes balísticos y de identidad.

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