Clínica clandestina operaba con documentos falsos en Puebla


Diana Alejandra Palafox Romero operaba la clínica Detox en la Calzada Zavaleta, en Santa Cruz Buenavista, Puebla, sin contar con cédula profesional como médico. Documentos revisados confirman que utilizaba una constancia académica presuntamente expedida por la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) con irregularidades evidentes. La supuesta carta de pasante, fechada en febrero de 2021, incorporaba logotipos institucionales en desuso desde mediados de la década de 2010 y combinaba tipografías digitales con elementos que imitaban escritura manual. El firmante indicado, Doctor Guillermo Cabrera López como secretario de docencia, no aparece en el organigrama universitario correspondiente, y los trámites de pasantías corresponden a la Dirección de Administración Escolar o la Vicerrectoría de Docencia. Blanca Adriana Vázquez Montiel, de 37 años, acudió el 18 de mayo de 2026 a la clínica Detox acompañada de su esposo para someterse a un procedimiento estético. Tras ingresar al establecimiento, la mujer no regresó. Testigos y material audiovisual indican que salió inconsciente y fue subida a un vehículo. La Fiscalía General del Estado realizó cateos en el sitio sin localizarla. Diana Alejandra Palafox Romero, su hijo y una enfermera que colaboraba en el lugar permanecen prófugos. Familiares de Blanca Adriana Vázquez Montiel han realizado protestas en el Zócalo de Puebla y en Momoxpan exigiendo su localización. La clínica ofrecía procedimientos invasivos de alto riesgo bajo la fachada de centro de medicina estética. Entre los servicios promocionados se encontraban liposucción con tecnología Microaire (PAL) a un precio de 14 mil pesos, con la promesa de extracción de un litro de grasa en dos horas bajo anestesia local y recuperación inmediata. El catálogo incluía estrechamiento vaginal, terapias para incontinencia urinaria, colocación de implantes hormonales conocidos como chips sexuales, endolifting facial, aplicación de Botox y ácido hialurónico, así como tratamientos regenerativos como ADN de salmón. Diana Alejandra Palafox Romero aparecía en videos promocionales explicando los supuestos beneficios de estas técnicas. Además de la falsificación de documentos universitarios, la propietaria de Detox utilizaba la identidad de otra profesional. Personal de la clínica se refería a ella como Dra. Diana Mares Vázquez con cédula profesional 6756328, perteneciente a una licenciada en Medicina Cirujana titulada por la Universidad Autónoma del Estado de Morelos en noviembre de 2010. Esta usurpación de identidad se empleaba presuntamente para adquirir insumos quirúrgicos de uso controlado. Tras las publicaciones sobre el caso, testigos reportaron que Diana Alejandra Palafox Romero intentó rentar un consultorio médico y, al solicitarle títulos y cédulas, se presentó como pasante de medicina general exhibiendo la constancia falsa. Trabajadores eliminaron material digital de las cuentas oficiales después de los operativos, aunque perfiles vinculados mostraron actividad intermitente. Las investigaciones continúan para esclarecer la desaparición de Blanca Adriana Vázquez Montiel.