Lalo Rivera es investigado por nombramiento de mando policial
Eduardo Rivera Pérez, exalcalde de Puebla, acudió a la Contraloría Municipal del Ayuntamiento de Puebla para atender un requerimiento relacionado con su gestión. El procedimiento administrativo revisa el nombramiento de Alfredo Hernández de Jesús como director de la Policía Municipal, designación que no fue sometida a aprobación del Cabildo. Rivera Pérez publicó en su cuenta de la red social X un mensaje en el que describió el llamado como injusto y señaló que la ley no obligaba a someter el nombramiento a consideración del órgano colegiado, ya que el cargo ocupaba un tercer nivel jerárquico dentro de la estructura de Seguridad Pública. A pesar de su postura, el exedil indicó que responderá al procedimiento correspondiente y asistió a las instalaciones para presentar las aclaraciones solicitadas, según se observa en una fotografía difundida donde aparece en una oficina con documentos.
El caso se remonta al periodo de gobierno de Eduardo Rivera Pérez entre 2021 y 2024, cuando se realizaron ajustes en la Secretaría de Seguridad Ciudadana. Alfredo Hernández de Jesús fue designado director de la Policía Municipal en 2022. Este mando policial había sido separado de la corporación en 2018 durante la administración de Claudia Rivera, tras recibir denuncias y señalamientos internos por presunto abuso de autoridad y acoso sexual. Además, Hernández de Jesús enfrentó acusaciones relacionadas con presuntos vínculos al robo de hidrocarburos, conocido como huachicol. La Contraloría Municipal examina si existió una omisión al no llevar el nombramiento al Cabildo y si ello constituye una falta grave en el procedimiento administrativo.
Eduardo Rivera Pérez, militante del Partido Acción Nacional, ha ocupado diversos cargos de elección popular en Puebla. Su paso por la presidencia municipal incluyó la implementación de cambios en las áreas de seguridad pública en medio de desafíos relacionados con la delincuencia organizada en la región. El requerimiento actual forma parte de revisiones que realiza la administración municipal entrante sobre actos de gobiernos anteriores. Rivera Pérez ha mantenido que atenderá todas las etapas del proceso y ha insistido en la ausencia de fundamento legal para la acusación en su contra. Hasta el momento, el procedimiento se encuentra en fase de integración de información por parte de la Contraloría.
La investigación sobre el nombramiento de Alfredo Hernández de Jesús ha generado atención en el ámbito político local, al involucrar cuestiones de transparencia en la designación de mandos policiales y posibles responsabilidades administrativas de exfuncionarios. Las autoridades municipales continúan recabando elementos para determinar si hubo irregularidades en el proceso de selección y nombramiento. Eduardo Rivera Pérez ha reiterado su disposición a colaborar con las autoridades mientras defiende la legalidad de las acciones realizadas durante su gestión. Este caso se suma a otros procedimientos de revisión que se llevan a cabo sobre periodos anteriores en el Ayuntamiento de Puebla.
En abril 2022 se advirtió de los presuntos nexos del funcionario con la delincuencia organizada
El caso se remonta al periodo de gobierno de Eduardo Rivera Pérez entre 2021 y 2024, cuando se realizaron ajustes en la Secretaría de Seguridad Ciudadana. Alfredo Hernández de Jesús fue designado director de la Policía Municipal en 2022. Este mando policial había sido separado de la corporación en 2018 durante la administración de Claudia Rivera, tras recibir denuncias y señalamientos internos por presunto abuso de autoridad y acoso sexual. Además, Hernández de Jesús enfrentó acusaciones relacionadas con presuntos vínculos al robo de hidrocarburos, conocido como huachicol. La Contraloría Municipal examina si existió una omisión al no llevar el nombramiento al Cabildo y si ello constituye una falta grave en el procedimiento administrativo.
Eduardo Rivera Pérez, militante del Partido Acción Nacional, ha ocupado diversos cargos de elección popular en Puebla. Su paso por la presidencia municipal incluyó la implementación de cambios en las áreas de seguridad pública en medio de desafíos relacionados con la delincuencia organizada en la región. El requerimiento actual forma parte de revisiones que realiza la administración municipal entrante sobre actos de gobiernos anteriores. Rivera Pérez ha mantenido que atenderá todas las etapas del proceso y ha insistido en la ausencia de fundamento legal para la acusación en su contra. Hasta el momento, el procedimiento se encuentra en fase de integración de información por parte de la Contraloría.
La investigación sobre el nombramiento de Alfredo Hernández de Jesús ha generado atención en el ámbito político local, al involucrar cuestiones de transparencia en la designación de mandos policiales y posibles responsabilidades administrativas de exfuncionarios. Las autoridades municipales continúan recabando elementos para determinar si hubo irregularidades en el proceso de selección y nombramiento. Eduardo Rivera Pérez ha reiterado su disposición a colaborar con las autoridades mientras defiende la legalidad de las acciones realizadas durante su gestión. Este caso se suma a otros procedimientos de revisión que se llevan a cabo sobre periodos anteriores en el Ayuntamiento de Puebla.
En abril 2022 se advirtió de los presuntos nexos del funcionario con la delincuencia organizada
Designación de mando policial con antecedentes en Puebla
El alcalde Eduardo Rivera Pérez designó a Alfredo Hernández de Jesús como director de la Policía Municipal de Puebla. La secretaria de Seguridad Ciudadana, María del Consuelo Cruz Galindo, concretó el cambio al sustituir a José Antonio Caballero. Esta decisión se tomó tras un incremento en los hechos delictivos registrados en la capital, entre ellos el asesinato de dos personas en San Baltazar Campeche, la muerte de un joven de 15 años en Agua Santa a manos de un comando armado, y dos robos de alto valor en Plaza Tolín y la colonia Agua Azul.Las autoridades municipales justificaron la sustitución ante la percepción de que la inseguridad superaba la capacidad de respuesta de la corporación. Alfredo Hernández de Jesús asumió el cargo pese a su historial previo en la misma institución. En 2018, durante la administración de Claudia Rivera Vivanco, fue destituido del puesto de subsecretario de la entonces Secretaría de Seguridad Pública y Tránsito Municipal. Los motivos incluyeron denuncias por abuso de autoridad, acoso sexual a mujeres dentro de la corporación y el intento de encubrir a su hermano Miguel Hernández de Jesús en una detención ilegal relacionada con una balacera en la Fayuca.Alfredo Hernández de Jesús había sido señalado también por vínculos con actividades de robo de hidrocarburos. En 2017, dos de sus subordinados fueron detenidos mientras custodiaban una camioneta con combustible robado, lo que generó su comparecencia ante las autoridades. Además, se le atribuyeron prácticas como amenazar a compañeros para obtener información sobre denunciantes y ejercer presión para favorecer detenciones selectivas. Estos antecedentes ocurrieron en el periodo conocido como claudismo, pero no impidieron su regreso a un cargo de alta responsabilidad en la presente administración municipal.La designación ha puesto en evidencia las dificultades para fortalecer la seguridad pública en la capital poblana. A pesar de los cuestionamientos sobre el perfil del nuevo director, el gobierno municipal encabezado por Eduardo Rivera Pérez procedió con el nombramiento. La situación refleja los desafíos persistentes en el control de la delincuencia y la conformación de mandos policiales en un contexto donde los hechos violentos continúan registrándose con frecuencia en distintas zonas de la ciudad.Las autoridades locales enfrentan la tarea de demostrar resultados en materia de seguridad, mientras persisten cuestionamientos sobre la selección de personal con historial previo de irregularidades. El caso de Alfredo Hernández de Jesús ilustra cómo decisiones en el ámbito policial pueden generar debate sobre la idoneidad de los perfiles elegidos para dirigir instituciones clave en la prevención del delito.
El alcalde Eduardo Rivera Pérez designó a Alfredo Hernández de Jesús como director de la Policía Municipal de Puebla. La secretaria de Seguridad Ciudadana, María del Consuelo Cruz Galindo, concretó el cambio al sustituir a José Antonio Caballero. Esta decisión se tomó tras un incremento en los hechos delictivos registrados en la capital, entre ellos el asesinato de dos personas en San Baltazar Campeche, la muerte de un joven de 15 años en Agua Santa a manos de un comando armado, y dos robos de alto valor en Plaza Tolín y la colonia Agua Azul.Las autoridades municipales justificaron la sustitución ante la percepción de que la inseguridad superaba la capacidad de respuesta de la corporación. Alfredo Hernández de Jesús asumió el cargo pese a su historial previo en la misma institución. En 2018, durante la administración de Claudia Rivera Vivanco, fue destituido del puesto de subsecretario de la entonces Secretaría de Seguridad Pública y Tránsito Municipal. Los motivos incluyeron denuncias por abuso de autoridad, acoso sexual a mujeres dentro de la corporación y el intento de encubrir a su hermano Miguel Hernández de Jesús en una detención ilegal relacionada con una balacera en la Fayuca.Alfredo Hernández de Jesús había sido señalado también por vínculos con actividades de robo de hidrocarburos. En 2017, dos de sus subordinados fueron detenidos mientras custodiaban una camioneta con combustible robado, lo que generó su comparecencia ante las autoridades. Además, se le atribuyeron prácticas como amenazar a compañeros para obtener información sobre denunciantes y ejercer presión para favorecer detenciones selectivas. Estos antecedentes ocurrieron en el periodo conocido como claudismo, pero no impidieron su regreso a un cargo de alta responsabilidad en la presente administración municipal.La designación ha puesto en evidencia las dificultades para fortalecer la seguridad pública en la capital poblana. A pesar de los cuestionamientos sobre el perfil del nuevo director, el gobierno municipal encabezado por Eduardo Rivera Pérez procedió con el nombramiento. La situación refleja los desafíos persistentes en el control de la delincuencia y la conformación de mandos policiales en un contexto donde los hechos violentos continúan registrándose con frecuencia en distintas zonas de la ciudad.Las autoridades locales enfrentan la tarea de demostrar resultados en materia de seguridad, mientras persisten cuestionamientos sobre la selección de personal con historial previo de irregularidades. El caso de Alfredo Hernández de Jesús ilustra cómo decisiones en el ámbito policial pueden generar debate sobre la idoneidad de los perfiles elegidos para dirigir instituciones clave en la prevención del delito.


0 Comentarios