Profepa ordena clausura parcial en relleno de Chiltepeque por fuga de lixiviados
La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) realizó una inspección en el relleno sanitario de Chiltepeque y confirmó la presencia de fugas de lixiviados. Los inspectores detectaron que los canales de conducción de estos líquidos contaminantes se encontraban rebasados, lo que provocó su mezcla con aguas pluviales y escurrimientos tanto dentro como fuera del predio. El acta de inspección documentó acumulaciones de lixiviados en un arroyo pluvial natural ubicado fuera de las instalaciones, con riesgo de infiltración al subsuelo. Como medida inmediata, se ordenó la clausura parcial temporal del sitio, limitando su operación al 65 por ciento de su capacidad de recepción de residuos sólidos urbanos.
Esta decisión deriva del expediente PFPA/3.2/3S.1/00060-26, en el que se identificaron deficiencias en la infraestructura para la captación y manejo de lixiviados. La dependencia federal impuso 12 medidas de urgente aplicación relacionadas con el control de lixiviados, el drenaje pluvial y los cauces afectados, con el objetivo de prevenir mayores afectaciones ambientales durante la temporada de lluvias. La reducción en la capacidad operativa impacta directamente a varios municipios de la zona conurbada de Puebla que utilizaban este relleno como sitio principal de disposición final de residuos. Entre ellos se encuentran San Andrés Cholula, San Pedro Cholula, Coronango, Cuautlancingo, Santa Clara Ocoyucan y Santa Isabel Cholula, los cuales deberán buscar alternativas para el manejo de su basura. Amozoc ha indicado que enviará sus desechos al relleno de Atlixco, mientras Puebla capital continuará depositando residuos bajo el esquema restringido autorizado.
La intervención de Profepa se activó tras denuncias de activistas ambientales, quienes difundieron videos que mostraban escurrimientos de líquidos provenientes del relleno. El activista Darinel Keller exhibió imágenes de un túnel por donde fluían lixiviados hacia una barranca con posible conexión a la presa de Valsequillo. Estas acciones motivaron la revisión federal que confirmó las irregularidades reportadas. Durante la mañana siguiente a la clausura, los activistas bloquearon el acceso al sitio con piedras y llantas al no recibir notificación oficial como denunciantes. Elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana de Puebla retiraron el bloqueo para evitar una crisis en la recolección de basura en la capital, permitiendo el ingreso de vehículos recolectores. Los manifestantes se retiraron tras el diálogo con las autoridades.
El relleno sanitario de Chiltepeque, operado por Rellenos Sanitarios RESA, enfrenta ahora restricciones que obligan a una reconfiguración del manejo de residuos en la región metropolitana. Las autoridades ambientales federales han señalado que la medida se mantendrá hasta que se acredite el cumplimiento de las condiciones necesarias para el manejo adecuado de los lixiviados y se minimicen los riesgos identificados. Esta situación genera la necesidad de coordinar entre municipios y dependencias para garantizar la continuidad del servicio de recolección y disposición final de residuos sin comprometer las condiciones ambientales en la zona.
Esta decisión deriva del expediente PFPA/3.2/3S.1/00060-26, en el que se identificaron deficiencias en la infraestructura para la captación y manejo de lixiviados. La dependencia federal impuso 12 medidas de urgente aplicación relacionadas con el control de lixiviados, el drenaje pluvial y los cauces afectados, con el objetivo de prevenir mayores afectaciones ambientales durante la temporada de lluvias. La reducción en la capacidad operativa impacta directamente a varios municipios de la zona conurbada de Puebla que utilizaban este relleno como sitio principal de disposición final de residuos. Entre ellos se encuentran San Andrés Cholula, San Pedro Cholula, Coronango, Cuautlancingo, Santa Clara Ocoyucan y Santa Isabel Cholula, los cuales deberán buscar alternativas para el manejo de su basura. Amozoc ha indicado que enviará sus desechos al relleno de Atlixco, mientras Puebla capital continuará depositando residuos bajo el esquema restringido autorizado.
La intervención de Profepa se activó tras denuncias de activistas ambientales, quienes difundieron videos que mostraban escurrimientos de líquidos provenientes del relleno. El activista Darinel Keller exhibió imágenes de un túnel por donde fluían lixiviados hacia una barranca con posible conexión a la presa de Valsequillo. Estas acciones motivaron la revisión federal que confirmó las irregularidades reportadas. Durante la mañana siguiente a la clausura, los activistas bloquearon el acceso al sitio con piedras y llantas al no recibir notificación oficial como denunciantes. Elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana de Puebla retiraron el bloqueo para evitar una crisis en la recolección de basura en la capital, permitiendo el ingreso de vehículos recolectores. Los manifestantes se retiraron tras el diálogo con las autoridades.
El relleno sanitario de Chiltepeque, operado por Rellenos Sanitarios RESA, enfrenta ahora restricciones que obligan a una reconfiguración del manejo de residuos en la región metropolitana. Las autoridades ambientales federales han señalado que la medida se mantendrá hasta que se acredite el cumplimiento de las condiciones necesarias para el manejo adecuado de los lixiviados y se minimicen los riesgos identificados. Esta situación genera la necesidad de coordinar entre municipios y dependencias para garantizar la continuidad del servicio de recolección y disposición final de residuos sin comprometer las condiciones ambientales en la zona.


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