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Es su derecho ... pero no absoluto

 


Sí, es un derecho legítimo, pero no es absoluto ni siempre "correcto" sin condiciones. Te explico de forma clara y basada en el contexto mexicano (CDMX).

¿Es su derecho? (Aspecto legal)
  • Sí, existe el derecho a la libertad de expresión, manifestación y memoria (Art. 6 y 9 Constitucionales, y tratados internacionales como la Convención Americana de Derechos Humanos).
    Los familiares de víctimas de desaparición (como Vanessa Gámez, madre de Ana Amelí) tienen derecho a conmemorar, protestar y visibilizar su dolor en el espacio público. Esto incluye instalar antimonumentos o memoriales temporales.
  • La Ley General en Materia de Desaparición y leyes locales (CDMX) reconocen el derecho a la memoria como parte de la reparación integral a las víctimas. Incluye medidas simbólicas como monumentos o lugares de memoria.
  • En la práctica, los antimonumentos (como los de Ayotzinapa, feminicidios, etc.) se han instalado durante años en lugares públicos (Reforma, Zócalo, Ángel) sin permiso previo, como forma de protesta.
Sin embargo, este derecho no es ilimitado:
  • El espacio público está regulado por la Ley de Cultura Cívica de la CDMX, bandos de policía y normas de uso de suelo.
    Instalar estructuras permanentes o que obstruyan la vía pública, el tránsito o un monumento histórico (como el Ángel de la Independencia) puede ser considerado infracción administrativa.
  • Las autoridades pueden retirar el memorial si lo consideran un obstáculo, riesgo o daño al patrimonio (el Ángel es monumento histórico protegido por el INAH).
En el caso concreto de Ana Amelí y Vanessa Gámez
Familiares y colectivos colocaron un antimonumento el 12 de julio de 2026 (a un año de la desaparición) frente al Ángel. Fue retirado poco después, y Vanessa denunció la presencia de policía tras la marcha. Esto es típico: las autoridades suelen tolerar la instalación durante la protesta, pero luego retiran los materiales.

Esto genera un conflicto clásico:

  • Para las familias: Es un acto legítimo de denuncia porque el Estado no resuelve las desapariciones (México tiene más de 100 mil casos).
  • Para el gobierno: Argumentan que no se puede ocupar permanentemente espacio público sin autorización, especialmente en sitios icónicos.
¿Es "correcto"?
  • Éticamente y moralmente: Sí, en un contexto de crisis de desapariciones forzadas y negligencia estatal. Es una forma pacífica de exigir justicia y no olvidar.
  • Legal y práctico: Es correcto si es temporal y no destructivo. Si se vuelve permanente o daña el patrimonio, las autoridades tienen base para retirarlo (aunque eso genera más indignación y percepción de represión).
Resumen:
Un particular (o colectivo de víctimas) sí tiene derecho a colocar un memorial temporal en la vía pública como ejercicio de libertad de expresión y derecho a la memoria. No necesitan permiso previo para protestar, pero las autoridades pueden limitarlo o retirarlo por razones de orden público o protección del patrimonio. En la realidad mexicana, estos memoriales suelen ser tolerados como forma de presión social, aunque generan tensión con el gobierno.

En casos como el de Ana Amelí, retirar el memorial rápidamente suele interpretarse como intento de silenciar el dolor de las familias, lo que agrava el conflicto.


qué se debe hacer según la ley y según la sensibilidad del momento.1. Según la Ley (en CDMX)Para instalar un memorial o antimonumento en vía pública (como el Ángel de la Independencia):
  • Opción recomendada (legal y segura):
    1. Presentar una solicitud formal ante la Alcaldía Cuauhtémoc (o la Secretaría de Gobierno de la CDMX) para un memorial temporal.
    2. Indicar: duración (ej. 7-30 días), tamaño, materiales, propósito (memoria de Ana Amelí y otras desaparecidas) y compromiso de retiro.
    3. Copia a: INAH (porque el Ángel es monumento histórico), Secretaría de Seguridad Ciudadana y Comisión de Búsqueda de Personas de la CDMX.
  • Si quieren hacerlo sin permiso previo (como suele pasar en protestas):
    • Es constitucionalmente protegido como libertad de expresión y manifestación.
    • Pero las autoridades pueden retirarlo alegando obstrucción, riesgo o daño al patrimonio.
    • En ese caso, documentar todo (fotos, videos, hora, policías presentes) para denunciar posible represión.
Consecuencias reales: Retirar un memorial de víctimas genera muy mala imagen al gobierno. Históricamente, los antimonumentos terminan siendo tolerados o reinstalados.2. Según la sensibilidad del momento (empatía y efectividad)Estamos ante una madre (Vanessa Gámez) que busca a su hija desaparecida hace un año. El dolor es enorme y la frustración también. Lo que se debe priorizar:
  • No confrontar, acompañar: La prioridad no es “cumplir la ley al pie de la letra”, sino reconocer el sufrimiento. Retirar el memorial horas después se percibe como insensible y autoritario.
  • Propuesta sensible:
    1. Autorizar temporalmente el memorial (ej. 15 días) en coordinación con las familias.
    2. Ofrecer un espacio alternativo cercano (Glorieta de las y los Desaparecidos o otro punto en Reforma) si el Ángel genera conflicto logístico.
    3. El gobierno debería participar en la ceremonia o al menos enviar un representante para escuchar (no solo policías).
    4. Compromiso público de avanzar en la investigación de Ana Amelí (mesas de trabajo, información real, no solo formalidades).
  • Para las familias y colectivos:
    • Mantener el memorial digno y temporal (no convertirlo en permanente si genera más conflicto).
    • Documentar y visibilizar: fotos, redes, medios.
    • Exigir diálogo real con autoridades (no solo presencia policial).
Recomendación equilibrada (lo ideal)Lo que se debería hacer ahora:
  • La CDMX debería reinstalar o permitir el memorial de Ana Amelí por unos días como gesto de sensibilidad.
  • Convocar una reunión inmediata entre Vanessa Gámez, colectivos, Comisión de Búsqueda y autoridades para acordar un protocolo de memoriales para víctimas.
  • Evitar el uso desproporcionado de policía (Fuerza de Tarea y Metropolitana) cuando las familias ya se retiraron. Eso solo aumenta la tensión.
En resumen:
  • Ley: Mejor pedir autorización temporal o aceptar que es una protesta protegida.
  • Sensibilidad: En un país con más de 135 mil desaparecidos, el Estado debe priorizar el respeto a las familias por encima de la norma administrativa estricta. Quitar memoriales rápidamente es legalmente discutible y humanamente muy cuestionable.
Este tipo de casos no se resuelven solo con policías y ordenanzas, sino con empatía, diálogo y resultados reales en las búsquedas.



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