En Aguascalientes, la transparencia es una farsa.
Cuando
la ley se convierte en trámite humillante y nadie dice nada.
Rodolfo
Herrera Charolet
¡Es un
escándalo que clama al cielo! El gobierno municipal de Aguascalientes,
encabezado por Leonardo Montañez, ha convertido la transparencia pública en una
burla cínica. Oculta sistemáticamente los montos de 46 de los 63 contratos del
segundo trimestre de 2025: un 73 por ciento. No parece un simple descuido.
Configura, a juicio de quien esto escribe, una violación flagrante a la Ley de
Transparencia y Acceso a la Información Pública del Estado, vigente desde 2015
y reforzada en 2021 precisamente para que esa información esté al alcance de un
clic.
En lugar de
cumplir, el Ayuntamiento obliga a los ciudadanos a presentar solicitudes
formales ante el Área Jurídica solo para obtener copias digitales de documentos
que por ley deberían ser públicos. Esa barrera no se explica solo por
burocracia torpe. Los documentos disponibles permiten concluir que opera como
un obstáculo deliberado. El portal, actualizado de manera deficiente hasta el 4
de julio de 2025, reserva datos esenciales bajo pretextos endebles.
La norma federal exige formatos abiertos, PDF
o XLS, sin costo extra ni ventanilla. Aquí se impone el trámite presencial que
dilata, cansa y disuade.
El
Ayuntamiento podrá responder que la información se entrega a quien la pide y
que los contratos se celebraron con empresas legalmente constituidas. Eso no
basta. La ley no exige que el ciudadano haga fila para conocer montos que
debieron publicarse de oficio. Expedientes como el GMA-016-2025 ofrecen
descripciones vagas e incompletas. Así no se fiscaliza. Así se dificulta
cualquier escrutinio serio.
Al cierre
de esta edición no se había recibido respuesta institucional. Queda pendiente
el derecho de réplica.
Adjudicaciones
millonarias a una empresa de tres mil pesos
En abril de
2025 el Ayuntamiento adjudicó 32 millones 725 mil 850 pesos a Unicornio
Industria de Alimentos S. de R.L. de C.V. (RFC UIA220504T42) para despensas
destinadas a 50 mil beneficiarios de Desarrollo Social. Una empresa constituida
en 2022 con capital social de apenas 3 mil pesos y sin historial comparable en
licitaciones de esa escala. El domicilio que reporta —calle Olivo 300, Manzana
5 Lote 10, Parque Industrial Tecate, Baja California— corresponde en realidad a
otra razón social, GEODESECO S.A. de C.V. Pura coincidencia, dirán algunos.
El 3 de
junio le otorgaron otro contrato, el GMA-14-2025, por un millón 949 mil 948
pesos en papel higiénico, más despensas y leche. Curiosamente, el número
consecutivo de este contrato posterior es anterior al otorgado en abril, lo que
sugiere un desorden documental o una posible manipulación de folios.
Irregularidad administrativa menor, si uno es generoso. Insulto a la
inteligencia ciudadana, si uno es honesto.
La
simulación más grotesca
Unicornio
fue absorbida en marzo de 2025 por el conglomerado Grupo Cimarrón Holding. El
99 por ciento de las acciones se vendió por 2 mil 970 pesos. El 1 por ciento
restante —una sola acción— por 30 pesos a Proyectos Grupo Cimarrón. Ni el costo
del papel del protocolo notarial. Ninguna de las compradoras aparece con
claridad en consultas oficiales de la Secretaría de Economía.
La empresa
se constituyó el 4 de mayo de 2022 en Ensenada, Baja California, con objeto
social tan amplio que puede facturar casi cualquier cosa. Capital fijo: 3 mil
pesos. Los protocolos posteriores, protocolizados en Chihuahua, autorizan la
cesión total de partes sociales. Los accionistas originales —Teodoro Octavio
Martínez Ruiz y su padre Teodoro Martínez Ramos— aparecen ligados a Grupo
Cimarrón TMR. Los papeles muestran una operación societaria de valor simbólico
para una empresa que, meses después, recibe decenas de millones del erario. Eso
no prueba por sí solo un delito. Sí obliga a preguntar cómo se acreditó
solvencia real.
Leonardo
Montañez llegó en 2021 prometiendo transparencia total. Su administración
acumula observaciones de la Auditoría Superior del Estado precisamente en
contrataciones. El Ayuntamiento sigue anunciando “actualizaciones” sin plazos.
A la luz de los documentos públicos, la opacidad persiste.
Los
ciudadanos de Aguascalientes merecen auditorías externas independientes al
programa de despensas y revisión forense de los protocolos notariales.
¿Transparencia en el municipio? Una promesa que los documentos no sostienen.
¿Licitaciones justas con empresas de capital mínimo? Los números, por ahora, no
convencen.
¿O
no lo cree usted?
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