Residencial Nubia: la estafa de lujo de Grupo Proyecta y los Posada.
Residencial Nubia: el fracaso inmobiliario tolerado por el Ayuntamiento de San Andrés Cholula
Mientras el Estado impulsa orden y legalidad, Tlatehui permitió el despojo urbano de Grupo Proyecta y los Posada
Cinco años han pasado desde que los primeros terrenos de Residencial Nubia se ofrecieron como la nueva joya inmobiliaria de la zona Angelópolis. Promesas de exclusividad, plusvalía garantizada, casa club de primer nivel y seguridad perimetral. Todo esto promovido por el influyente Grupo Proyecta —cuyo historial de desarrollos polémicos crece con cada administración— con el aval tácito del Ayuntamiento de San Andrés Cholula, encabezado por Edmundo Tlatehui.
Lo que se ofrecía como un conjunto residencial de alto nivel, hoy se ha convertido en un foco de fraude, abandono y afectaciones ambientales, mientras la administración municipal ha optado por mirar hacia otro lado. El gobierno estatal, por su parte, ha comenzado a recopilar denuncias ciudadanas y analiza intervenir, ante la clara omisión de autoridades municipales que han ignorado por años las irregularidades.
Un desarrollo sin ley… con la bendición municipal
Ubicado sobre la Lateral Norte de Vía Atlixcáyotl número 7433, en San Andrés Cholula, el fraccionamiento Residencial Nubia vendió lotes entre 15 y 20 mil pesos el metro cuadrado, bajo la etiqueta de “lotes premium con todos los servicios”. Pero la realidad —denuncian compradores— está marcada por la falta de escrituras, agua potable, drenaje, seguridad y alumbrado público. El colmo: bardas colapsadas, casas inundadas y una casa club que sigue siendo una promesa de catálogo.
Los afectados acusan que la administración de Tlatehui nunca inspeccionó la viabilidad del desarrollo ni exigió garantías mínimas de habitabilidad. “Le dieron permisos sin tener infraestructura básica ni estudios hidráulicos, y ahora se hacen los desentendidos”, señalan vecinos del clúster Amara.
Vertido de aguas negras y silencio cómplice
La situación se agrava con una denuncia aún más delicada: el presunto vertido de aguas residuales al río que bordea el desarrollo, lo que estaría generando contaminación ambiental y un foco de riesgo sanitario. Hasta ahora, la autoridad municipal no ha emitido ninguna sanción ni ha clausurado obras, pese a las pruebas fotográficas y testimoniales.
Mientras tanto, el gobierno del Estado, a través de la Secretaría de Medio Ambiente, ya ha comenzado con inspecciones y análisis de la cuenca. Fuentes oficiales aseguran que se abrirán procedimientos administrativos si se confirma el daño ecológico. “No se va a permitir que la impunidad inmobiliaria se imponga sobre los derechos ciudadanos y ambientales”, advirtió un funcionario estatal consultado.
Grupo Proyecta: poderosos e intocables… hasta ahora
Detrás de Nubia está Grupo Proyecta, firma encabezada por los hermanos Luis Enrique y José Antonio Posada Cueto, conocidos por su habilidad para multiplicar permisos y concesiones en tiempo récord, siempre bajo la sombra de relaciones políticas municipales.
El esquema es conocido: se inicia preventa, se vende expectativa, se entrega a medias y se diluye la responsabilidad. Ya ocurrió con otros desarrollos como Lomas de Angelópolis, y hoy el guion se repite en Nubia, con una diferencia: el gobierno del Estado, bajo la administración del gobernador Alejandro Armenta, ha comenzado a documentar las anomalías y a respaldar a los compradores defraudados.
Tlatehui: omiso, ausente… ¿y encubridor?
El gobierno municipal ha optado por el silencio. No hay sanciones, no hay clausuras, no hay vigilancia urbana ni siquiera presencia de Protección Civil. En reuniones privadas, afectados aseguran haber recibido “buenas intenciones” pero ninguna acción concreta.
“No puede ser que el gobierno estatal tenga que entrar a revisar lo que el municipio debió haber controlado desde el inicio”, expresó un funcionario cercano a Casa Aguayo. En otras palabras: San Andrés Cholula se ha convertido en tierra fértil para negocios sin ley, y mientras los colonos enfrentan el abandono, el Ayuntamiento sigue concediendo más permisos a desarrolladoras afines.
Un Estado que pone orden
Ante la presión de ciudadanos organizados y medios independientes, el Gobierno del Estado ha iniciado una mesa de trabajo con afectados, y se prevé que en las próximas semanas se impulse una reforma para establecer controles más estrictos a los desarrollos inmobiliarios, sobre todo en municipios que han sido laxos o abiertamente permisivos.
Residencial Nubia ya no es solo una historia de promesas incumplidas. Es el símbolo del desgobierno municipal de Tlatehui, del poder excesivo de las inmobiliarias protegidas por compadrazgos locales, y del despertar de una administración estatal que ha decidido —por fin— poner freno a la urbanización sin reglas.



0 Comentarios