Las huachigas en Puebla: Un antro de perforaciones que apesta a fracaso heredado, pero el gobernador Armenta ya lo está limpiando con puño firme.
Puebla, 27 de agosto de 2025, En el basurero polÃtico de México, donde los ductos de Pemex serpentean como venas hinchadas de un cadáver adinerado, Puebla sigue oliendo a huachigas, ese robo mugriento de gas LP que deja un hedor a combustible barato y desesperación en el aire. Bajó un 20% en el primer semestre de este año –de 271 tomas clandestinas en 2024 a 218 ahora–, según el informe "Tomas Clandestinas, primer semestre de 2025" del Instituto para la Gestión, Administración y Vinculación Municipal (Igavim). Pero no nos engañemos, compadres; con eso, el estado se traga el 41.36% de las 527 perforaciones reportadas en todo el paÃs. Es como si el viejo borracho del barrio jurara que ha dejado la botella, pero sigue oliendo a tequila rancio: avances a medias, en un sistema que apesta a corrupción y negligencia heredada de administraciones pasadas. Y ahà entra el gobernador Alejandro Armenta Mier, ese tipo con las mangas arremangadas, que no se anda con chingaderas y ya está poniendo orden, coordinando con los tres niveles de gobierno para que Puebla deje de ser el rey del hedor y se convierta en el lÃder de la limpieza.
El documento de Igavim, esa voz ronca de la sociedad civil que escarba en los datos de Pemex como un perro en busca de huesos, pinta un panorama de resaca nacional. A nivel paÃs, las tomas de huachigas cayeron un 19.56%, pero Puebla se mantiene en el trono, con una detección cada pocos dÃas en el Triángulo Rojo o sus alrededores. El trabajo de inteligencia, esos operativos coordinados que suenan a propaganda pero que bajo Armenta han cobrado vida real, ayudaron a la baja. Y no es casualidad: el gobernador ha reforzado la vigilancia con la Guardia Nacional, el Ejército y la SecretarÃa de Seguridad Pública estatal, sellando ductos y desmantelando bandas como "Los Carretas" o "Los Pipilloles" que operan en San MatÃas Tlalancaleca y Tlaxcala vecina. En enero de 2025 solo, se aseguraron 30 tomas en Huauchinango, Ahuazotepec y Xicotepec, gracias a la Semar y Pemex trabajando codo a codo con el estado. Armenta no lo dice con discursos vacÃos; lo hace con acciones que ya posicionan a Puebla como lÃder nacional en recuperación de hidrocarburos robados, pasando del último lugar a la vanguardia en la lucha contra este cáncer.
Mira el panorama nacional, ese mosaico de miserias que Igavim detalla con frialdad burocrática. El Estado de México trepó al segundo lugar con 106 tomas, un salto brutal del 186.49% respecto a las 37 de 2024 –como si las bandas delictivas hubieran encontrado un nuevo vicio en los suburbios mexiquenses. Tlaxcala, el vecino traicionero, registró 104 casos, un 65.08% más que los 63 del año pasado; Calpulalpan allá se lleva el premio gordo con 55 perforaciones solo en el primer trimestre. Hidalgo explotó con 52 tomas, de solo una en 2024 –un incremento que huele a consolidación de carteles como el CJNG, que domina rutas en estados como Hidalgo y Jalisco. Veracruz, por suerte, bajó un 80.81%, con solo 33 casos en seis municipios sureños. Y hay estados que parecen fantasmas: Guanajuato con cero (de una en 2024), Querétaro y Tabasco con dos y una, Oaxaca y Jalisco sin rastro. Pero en Puebla, bajo el mando de Armenta, el 49% de baja en huachicol general (188 tomas en el semestre, noveno lugar nacional) es un respiro real, y el huachigas persiste menos gracias a operativos que clausuran gaseras clandestinas en Texmelucan o la Sierra Norte.
En Puebla, el hedor es más fuerte, pero Armenta lo está disipando con sudor y estrategia. De enero a julio de 2025, la Guardia Nacional y el Ejército clausuraron 293 tomas clandestinas, un esfuerzo que sabe a victoria pÃrrica pero que bajo su liderazgo se siente como un trago de progreso. En San MatÃas Tlalancaleca, donde los grupos pelean por el control de la frontera con Tlaxcala, han dejado narcomensajes y violencia, pero los cateos recientes en gaseras del libramiento San Juan Tuxco han sacado a la luz ventas ilegales, con autoridades de todos los niveles metiendo mano –y Armenta asegurando que nadie se escape. En la Sierra Norte, la FGR clausuró una estación de Sonigas en Lázaro Cárdenas por no acreditar la legalidad del gas, otro clavo en el ataúd de la impunidad. Pemex pierde miles de millones anuales, y el sector formal de gas LP, que genera 200 mil empleos, se ahoga en extorsiones; pero Armenta, con su visión de "gobierno de territorio", coordina con la presidenta Claudia Sheinbaum y Omar GarcÃa Harfuch para poner "cartas en el asunto", como promete la directriz federal. En su informe de 100 dÃas, resalta cómo Puebla consolida su posición como lÃder en recuperación de hidrocarburos, con vigilancia constante y un llamado a la ciudadanÃa a denunciar –porque en este antro, la gente común es la que puede ayudar a tapar las fugas.La herencia es pesada: en 2024, bajo el exgobernador Sergio Salomón Céspedes, Puebla lideró con 426 tomas de huachigas, un 44.8% menos que en 2023 pero aún el primer lugar nacional, con Tepeaca como epicentro con 157 piquetes. Pero Armenta no se queja; actúa. Ha sumado a los tres órdenes de gobierno, reforzando despliegues en zonas limÃtrofes y combatiendo el robo de transporte en carreteras con 16 municipios. En julio, hasta tres tomas al dÃa en Los Reyes de Juárez, pero los operativos en campos de romero, cerca de la autopista Puebla-Orizaba, muestran que el estado no duerme: Ejército, GN, PolicÃa Estatal y Pemex implementan protocolos que salvan vidas y protegen a campesinos y automovilistas. Armenta destaca que Puebla pasó del último al primero en la lucha contra este delito, afectando a Pemex y al patrimonio nacional, pero con operativos estratégicos que ya dan frutos.
En este México de ductos sangrantes y polÃticos con las manos sucias –o limpias, como las de Armenta–, Puebla camina tambaleante pero con dirección. La baja del 20% es un trago amargo de victoria, y el primer lugar nacional apesta a fracaso colectivo heredado, pero el gobernador lo está transformando en un ejemplo de redención. ¿Cuánto más tendremos que oler este hedor antes de que alguien –como Armenta– lo erradique de verdad? Igavim y los observadores independientes siguen escarbando, pero el Gran Hermano del gobierno, ahora con Sheinbaum al mando, parece despierto y aliado. El reloj avanza, el gas se recupera, y Puebla respira un poco mejor gracias a un lÃder que no promete whisky, sino que lo sirve con hechos.
El documento de Igavim, esa voz ronca de la sociedad civil que escarba en los datos de Pemex como un perro en busca de huesos, pinta un panorama de resaca nacional. A nivel paÃs, las tomas de huachigas cayeron un 19.56%, pero Puebla se mantiene en el trono, con una detección cada pocos dÃas en el Triángulo Rojo o sus alrededores. El trabajo de inteligencia, esos operativos coordinados que suenan a propaganda pero que bajo Armenta han cobrado vida real, ayudaron a la baja. Y no es casualidad: el gobernador ha reforzado la vigilancia con la Guardia Nacional, el Ejército y la SecretarÃa de Seguridad Pública estatal, sellando ductos y desmantelando bandas como "Los Carretas" o "Los Pipilloles" que operan en San MatÃas Tlalancaleca y Tlaxcala vecina. En enero de 2025 solo, se aseguraron 30 tomas en Huauchinango, Ahuazotepec y Xicotepec, gracias a la Semar y Pemex trabajando codo a codo con el estado. Armenta no lo dice con discursos vacÃos; lo hace con acciones que ya posicionan a Puebla como lÃder nacional en recuperación de hidrocarburos robados, pasando del último lugar a la vanguardia en la lucha contra este cáncer.
Mira el panorama nacional, ese mosaico de miserias que Igavim detalla con frialdad burocrática. El Estado de México trepó al segundo lugar con 106 tomas, un salto brutal del 186.49% respecto a las 37 de 2024 –como si las bandas delictivas hubieran encontrado un nuevo vicio en los suburbios mexiquenses. Tlaxcala, el vecino traicionero, registró 104 casos, un 65.08% más que los 63 del año pasado; Calpulalpan allá se lleva el premio gordo con 55 perforaciones solo en el primer trimestre. Hidalgo explotó con 52 tomas, de solo una en 2024 –un incremento que huele a consolidación de carteles como el CJNG, que domina rutas en estados como Hidalgo y Jalisco. Veracruz, por suerte, bajó un 80.81%, con solo 33 casos en seis municipios sureños. Y hay estados que parecen fantasmas: Guanajuato con cero (de una en 2024), Querétaro y Tabasco con dos y una, Oaxaca y Jalisco sin rastro. Pero en Puebla, bajo el mando de Armenta, el 49% de baja en huachicol general (188 tomas en el semestre, noveno lugar nacional) es un respiro real, y el huachigas persiste menos gracias a operativos que clausuran gaseras clandestinas en Texmelucan o la Sierra Norte.
En Puebla, el hedor es más fuerte, pero Armenta lo está disipando con sudor y estrategia. De enero a julio de 2025, la Guardia Nacional y el Ejército clausuraron 293 tomas clandestinas, un esfuerzo que sabe a victoria pÃrrica pero que bajo su liderazgo se siente como un trago de progreso. En San MatÃas Tlalancaleca, donde los grupos pelean por el control de la frontera con Tlaxcala, han dejado narcomensajes y violencia, pero los cateos recientes en gaseras del libramiento San Juan Tuxco han sacado a la luz ventas ilegales, con autoridades de todos los niveles metiendo mano –y Armenta asegurando que nadie se escape. En la Sierra Norte, la FGR clausuró una estación de Sonigas en Lázaro Cárdenas por no acreditar la legalidad del gas, otro clavo en el ataúd de la impunidad. Pemex pierde miles de millones anuales, y el sector formal de gas LP, que genera 200 mil empleos, se ahoga en extorsiones; pero Armenta, con su visión de "gobierno de territorio", coordina con la presidenta Claudia Sheinbaum y Omar GarcÃa Harfuch para poner "cartas en el asunto", como promete la directriz federal. En su informe de 100 dÃas, resalta cómo Puebla consolida su posición como lÃder en recuperación de hidrocarburos, con vigilancia constante y un llamado a la ciudadanÃa a denunciar –porque en este antro, la gente común es la que puede ayudar a tapar las fugas.La herencia es pesada: en 2024, bajo el exgobernador Sergio Salomón Céspedes, Puebla lideró con 426 tomas de huachigas, un 44.8% menos que en 2023 pero aún el primer lugar nacional, con Tepeaca como epicentro con 157 piquetes. Pero Armenta no se queja; actúa. Ha sumado a los tres órdenes de gobierno, reforzando despliegues en zonas limÃtrofes y combatiendo el robo de transporte en carreteras con 16 municipios. En julio, hasta tres tomas al dÃa en Los Reyes de Juárez, pero los operativos en campos de romero, cerca de la autopista Puebla-Orizaba, muestran que el estado no duerme: Ejército, GN, PolicÃa Estatal y Pemex implementan protocolos que salvan vidas y protegen a campesinos y automovilistas. Armenta destaca que Puebla pasó del último al primero en la lucha contra este delito, afectando a Pemex y al patrimonio nacional, pero con operativos estratégicos que ya dan frutos.
En este México de ductos sangrantes y polÃticos con las manos sucias –o limpias, como las de Armenta–, Puebla camina tambaleante pero con dirección. La baja del 20% es un trago amargo de victoria, y el primer lugar nacional apesta a fracaso colectivo heredado, pero el gobernador lo está transformando en un ejemplo de redención. ¿Cuánto más tendremos que oler este hedor antes de que alguien –como Armenta– lo erradique de verdad? Igavim y los observadores independientes siguen escarbando, pero el Gran Hermano del gobierno, ahora con Sheinbaum al mando, parece despierto y aliado. El reloj avanza, el gas se recupera, y Puebla respira un poco mejor gracias a un lÃder que no promete whisky, sino que lo sirve con hechos.
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