El 12 de agosto de 2026, Luisa María Alcalde (consejera jurídica de la Presidencia) expuso en el espacio “Derecho de Réplica” (Palacio Nacional) un análisis de un supuesto “ecosistema digital de amplificación” crítico a la Cuarta Transformación (4T) y al gobierno de Sheinbaum. El monitoreo abarcó de enero al 8 de agosto de 2026 y describió cuatro capas:
- Medios y “comentócratas” (54 cuentas que “originan y legitiman” el mensaje mediante noticias, investigaciones y opiniones; ~282 mil publicaciones).
- Personajes políticos (32 cuentas que retoman y politizan).
- Cuentas de ataque/trolls anónimos.
- Anillo de amplificación con más de 560 mil cuentas identificadas como posibles bots (millones de publicaciones, con geolocalización parcial en México, EE.UU., España, Argentina, etc.).
Nombres principales mencionados
Periodistas, comentaristas y medios (capa 1, los más citados): Carlos Loret de Mola, Ciro Gómez Leyva, Adela Micha, Denise Dresser, Joaquín López-Dóriga, Héctor de Mauleón, Luis Cárdenas, Leticia Robles de la Rosa, Lourdes Mendoza, Jorge Ramos, León Krauze, Sergio Sarmiento, Pascal Beltrán del Río, Chumel Torres, Azucena Uresti, Ana Paula Ordorica, entre otros.
Medios y organizaciones: El Universal, Reforma, Latinus, Aristegui Noticias, ADN 40, Azteca Noticias, Código Magenta, MCCI (Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad, renombrada por Alcalde como “Mexicanos a Favor de la Corrupción”), y varios perfiles de derecha o críticos.
Políticos de oposición (capa 2): Alejandro “Alito” Moreno, Felipe Calderón, Vicente Fox, Lilly Téllez, Xóchitl Gálvez, Jorge Romero, Alessandra Rojo de la Vega, Lorenzo Córdova, Marko Cortés, Ricardo Anaya, Margarita Zavala, Claudio X. González, Ricardo Salinas Pliego, entre otros.
Alcalde y Sheinbaum insistieron después en que no se trata de una “lista negra” ni de enemigos del gobierno. Según ellas, es un análisis técnico de cómo contenidos críticos (de cualquier origen) son retomados por trolls y amplificados artificialmente por bots para generar tendencias. Una noticia u opinión de un periodista no implica que forme parte de una operación coordinada ni que financie bots. Sheinbaum afirmó el 14 de agosto: “No hay ninguna lista… Luisa lo único que hizo fue decir cómo operan las redes sociales” y reiteró que existe “la mayor libertad de expresión de la historia”.
Reacciones y críticas
Periodistas y oposición lo interpretaron como estigmatización e intimidación. Carmen Aristegui lo comparó con listas de enemigos de regímenes autoritarios (nazismo, stalinismo, macartismo). Otros (Pascal Beltrán del Río, Claudio Ochoa, etc.) señalaron que nombrar específicamente a críticos desde el poder solo sirve para marcarlos. Se recuperó un video de 2021 en el que la propia Sheinbaum (entonces jefa de Gobierno de CDMX) decía que hacer listas de este tipo era práctica del “macartismo y el nazismo”.
Hay continuidad con prácticas del sexenio de AMLO (exhibición de pagos a periodistas por publicidad oficial, estimaciones de ingresos, señalamientos públicos en mañaneras). Organizaciones y analistas advierten del efecto “chilling” (auto-censura) y del riesgo en un país donde la violencia contra la prensa es estructural: según cruces de Artículo 19, RSF y CPJ, se documentan entre 13 y 19 asesinatos de periodistas/comunicadores desde el inicio del gobierno de Sheinbaum (octubre 2024-julio 2026, cifras varían según fuente y corte).
Evaluación
Problemas y riesgos:
- Nombrar explícitamente a decenas de periodistas y medios críticos desde una conferencia oficial en Palacio Nacional genera estigmatización, independientemente de la intención declarada. En contextos de polarización y violencia, esto puede alentar hostilidad o ataques de terceros.
- La metodología pública es limitada (no se detalla cómo se identificaron los “bots”, umbrales, criterios de inclusión ni evidencia de coordinación real entre los nombrados).
- La ironía con las declaraciones previas de Sheinbaum debilita la defensa.
- En México, donde el poder histórico ha usado mecanismos formales e informales contra la prensa crítica, este tipo de señalamientos se percibe como continuidad, no ruptura.
En resumen: no es una “lista negra” formal con consecuencias administrativas inmediatas, sino un señalamiento público estructurado de voces críticas bajo el marco de “ecosistema de desinformación”. El gobierno lo presenta como derecho de réplica y análisis técnico; críticos lo ven como herramienta de presión y polarización. El impacto real dependerá de si se repite, se profundiza o se traduce en acciones concretas. La libertad de expresión se mide más por la seguridad efectiva de los periodistas y la ausencia de retaliación que por las declaraciones oficiales.


0 Comentarios