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"Confusión" el triple homicidio en el Salón del Despecho

Joaquín Wirth García fue un arquitecto mexicano de 34 años, egresado de la Universidad de las Américas Puebla (UDLAP) con título obtenido en 2018 según el Registro Nacional de Profesionistas, especializado en diseño de interiores y con formación complementaria en diseño de iluminación en la Universitat Politècnica de Catalunya en Barcelona, donde residió durante siete años antes de regresar a México en octubre de 2025. Su trayectoria profesional se desarrolló entre despachos en Puebla, proyectos independientes y, tras su retorno, la integración al negocio familiar en la firma Frewiod S.A. de C.V. ubicada en Chiautempan, Tlaxcala, donde colaboraba directamente con su padre en obras de arquitectura y construcción. Apasionado de la fotografía, descrito por familiares y amigos como una persona tranquila, enfocada en el crecimiento profesional y sin antecedentes públicos de ningún tipo, Joaquín representaba el perfil de un joven profesionista cosmopolita que buscaba reintegrarse a la vida en su país natal tras una etapa formativa y laboral en Europa. No se localiza en fuentes públicas confiables un número específico de cédula profesional ni fecha exacta de titulación más allá del registro de 2018 como licenciado en Arquitectura de Interiores; su vida previa al 14 de febrero de 2026 carecía de exposición mediática, limitándose a su círculo familiar y laboral. En cuanto a relaciones familiares, era hijo de Susana "Sissy" García, quien se convirtió en voz pública exigiendo justicia, y de su padre, cuyo nombre no ha sido divulgado ampliamente en medios pero quien dirige actividades en Frewiod; tenía al menos una hermana, Nicole Wirth, quien participó activamente en actos de homenaje. No existen registros públicos de relaciones políticas, militancia partidista, cargos públicos o vínculos institucionales más allá de su formación universitaria y el ámbito empresarial privado familiar. Su fallecimiento en un triple homicidio en Puebla generó indignación social por tratarse de víctimas inocentes en una zona considerada exclusiva, destacando la vulnerabilidad ante el crimen organizado y la rápida criminalización inicial que la familia rechazó categóricamente.
Los antecedentes directos del trágico hecho se sitúan en la noche del 13 al 14 de febrero de 2026 en la zona de Angelópolis, Puebla, un desarrollo urbano moderno con centros comerciales, restaurantes y entretenimiento nocturno que atrae a jóvenes profesionistas y familias de clase media alta. Joaquín Wirth García, acompañado de Gisele Ortiz Carreto, psicóloga de 33 años egresada de la Universidad Iberoamericana Puebla, y Emmanuel Esteban Campaña Sánchez, de 28 años, fisioterapeuta y entrenador personal, llegó al bar Sala de Despecho en una camioneta Mercedes Benz blanca aproximadamente a las 21:03:27 horas. 
Cámaras de seguridad del restaurante Campomar Angelópolis captaron la llegada de un segundo vehículo similar, también blanco y con número comparable de ocupantes, a las 21:04:49 horas, apenas un minuto después. Ambos grupos entraron al establecimiento sin interacción aparente. Horas más tarde, alrededor de la 1:50 a.m. del 14 de febrero, al salir del bar, los jóvenes se toparon de frente con el otro grupo en la calle. 
En ese momento, sicarios de la célula Operativa Barredora del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), alertados por halcones que vigilaban el lugar desde al menos un mes antes, abrieron fuego contra la camioneta de Joaquín y sus acompañantes a las 1:52 a.m., descargando al menos 29 disparos de calibre 9 mm desde motocicletas. Joaquín, Gisele y Emmanuel fallecieron en el sitio; cinco personas más resultaron heridas. El verdadero objetivo del ataque, un individuo vinculado a disputas internas del crimen organizado, escapó ileso corriendo agachado en dirección contraria. 
Esta "criminal confusión", como la denominó posteriormente la Fiscalía General del Estado de Puebla, se originó por la similitud de vehículos, el número de ocupantes y la información errónea transmitida por los halcones, a pesar de que el ataque había sido planeado con antelación. Iniciales versiones extraoficiales intentaron vincular a Joaquín con supuestas deudas o narcomenudeo, pero estas fueron desmentidas rotundamente por la familia y confirmadas como falsas por las autoridades tras análisis toxicológicos negativos y revisión de antecedentes.
La formación académica de Joaquín Wirth García inició en Puebla, donde cursó la preparatoria en el Colegio Humboldt antes de ingresar a la UDLAP para estudiar Arquitectura de Interiores, carrera que egresó en 2017 y tituló formalmente en 2018 conforme al Registro Nacional de Profesionistas. Durante sus años universitarios destacó por su interés en el diseño funcional y estético de espacios habitables, combinando aspectos técnicos con creatividad visual, lo que lo llevó posteriormente a complementar su perfil con estudios especializados en iluminación arquitectónica en la Universitat Politècnica de Catalunya en Barcelona. 
Esta etapa europea, que duró siete años, no solo le permitió adquirir experiencia internacional trabajando en despachos de interiorismo y proyectos de iluminación en la capital catalana, sino también desarrollar una perspectiva global sobre tendencias sostenibles y tecnológicas en el diseño, como el uso de sistemas LED inteligentes y la integración de luz natural en entornos urbanos. 
Regresó a México en octubre de 2025, motivado por la búsqueda de estabilidad familiar y oportunidades locales, tras no consolidar plenamente su carrera en España pese a sus esfuerzos. Una vez en el país, se instaló en Puebla junto a su hermana Nicole Wirth, desde donde viajaba diariamente a Tlaxcala para integrarse a proyectos en la firma Frewiod S.A. de C.V., empresa familiar dedicada a arquitectura, construcción y mantenimiento en la región de Chiautempan. 
Su rol incluía diseño de interiores, supervisión de obras y colaboración directa con su padre, retomando así una tradición empresarial que ya había explorado en despachos poblanos antes de su partida a Europa. Amigos y colegas lo recordaban como un profesional meticuloso, apasionado por capturar con su cámara momentos cotidianos y arquitectónicos que reflejaban su sensibilidad estética.
En el ámbito personal, Joaquín llevaba una vida discreta y ordenada, enfocada en el trabajo y el reencuentro familiar tras su larga estancia en Barcelona. Residía en la capital poblana con su hermana Nicole, lo que facilitaba los traslados diarios a Tlaxcala en la camioneta Mercedes que, irónicamente, se convirtió en factor clave de la confusión mortal. Su madre, Susana "Sissy" García, lo describió en entrevistas como un joven "sano, querido y dedicado", que apenas comenzaba a reconstruir su camino profesional en México después de años de independencia en el extranjero. 
No se registran en fuentes públicas actividades extracurriculares destacadas ni publicaciones profesionales, pero su perfil en redes y LinkedIn (bajo el nombre Joaquin W. García) lo presentaba como interior architect and lighting designer con experiencia internacional en FREWIOD SA DE CV. Esta reinserción laboral coincidió con un periodo de optimismo familiar, ya que Joaquín había expresado su deseo de contribuir a proyectos locales y establecerse definitivamente en la región. 
Su pasión por la fotografía, mencionada recurrentemente por allegados, se manifestaba en capturas de arquitectura, paisajes urbanos y momentos familiares, reflejando una sensibilidad artística que complementaba su carrera técnica.
Las relaciones familiares de Joaquín se centraban en un núcleo unido pero reservado. Su madre Susana "Sissy" García asumió un rol protagónico tras el asesinato, concediendo entrevistas emotivas donde defendió la inocencia de su hijo y rechazó cualquier intento de criminalización. 
En conversación con la periodista Adela Micha, Sissy expresó: "Yo creo que esto fue algo… una confusión, ¿no? Tal vez por la camioneta", destacando el dolor y la indignación por las versiones iniciales que ensuciaban la memoria de Joaquín. El padre, aunque menos expuesto públicamente, dirigía la firma Frewiod y representaba el pilar empresarial al que Joaquín se había unido recientemente. La hermana Nicole participó activamente en la marcha de exigencia de justicia, mostrando el apoyo fraterno que caracterizaba a la familia. 
No hay indicios de vínculos políticos en ninguna fuente confiable; ni militancia, ni donaciones, ni menciones en notas de prensa previas a febrero de 2026. El entorno familiar se limitaba al ámbito privado y empresarial, sin exposición a esferas de poder público, lo que contrastó fuertemente con la violencia que lo alcanzó por error.
La cronología de hechos relevantes en prensa inicia el mismo 14 de febrero de 2026, cuando medios locales como Diario Cambio y e-consulta reportaron el triple homicidio afuera de Sala de Despecho, identificando inicialmente a Joaquín como arquitecto egresado de la UDLAP y mencionando especulaciones sobre un posible objetivo directo. Ese mismo día, la UDLAP emitió un comunicado oficial lamentando la muerte de su egresado: "Con profunda consternación extendemos nuestras sinceras condolencias ante la irreparable pérdida de Joaquín Wirth… Nos sumamos al clamor de justicia y nos unimos en solidaridad con las familias, exigiendo que se esclarezcan los hechos con absoluta transparencia". 
El 15 de febrero, Infobae y La Jornada de Oriente publicaron entrevistas con la familia, donde Sissy García desmintió cualquier vínculo delictivo y atribuyó el ataque a una posible confusión vehicular. El 16 y 17 de febrero, reportajes en El Sol de Puebla y Aristegui Noticias ampliaron detalles biográficos, confirmando los siete años en Barcelona y los cuatro meses de regreso, junto con su trabajo en Tlaxcala. 
El 20 de febrero, más de 100 familiares y amigos, incluyendo a Nicole Wirth, realizaron una marcha pacífica frente al bar Sala de Despecho y la Estrella de Puebla, exigiendo justicia y rechazando la estigmatización de las víctimas. El 25 de febrero, la Fiscalía, a través del coordinador de homicidios Jorge Alfredo Mena Villaseñor, confirmó en conferencia que se trató de una "confusión criminal" por parte de sicarios de la Operativa Barredora del CJNG, detallando las horas exactas de llegada de las camionetas y los 29 disparos. Finalmente, el 26 de febrero de 2026, medios como El Financiero y Diario Cambio publicaron la versión definitiva: las víctimas eran inocentes, toxicológicos negativos, y el verdadero objetivo escapó; la investigación continuaba sin detenciones de autores materiales.

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