Cabeza logo

header ads

Inician trabajos del Plan de cierre definitivo del basurero de Cholula

 Inician trabajos del Plan de cierre definitivo del basurero de Cholula tras años de contaminación y corrupción.


Tras más de una década de resistencia vecinal y daños ambientales irreversibles, finalmente comienzan los trabajos del cierre definitivo del ex relleno sanitario intermunicipal de Cholula, un foco de contaminación que se convirtió en símbolo de la corrupción y la negligencia de administraciones municipales pasadas.
La Unión de Pueblos y Fraccionamientos contra el Relleno Sanitario de Cholula informó que, a partir de este jueves, la empresa Pro-Faj —concesionaria del sitio— empezó a ingresar camiones de volteo y retroexcavadoras para cumplir con las instrucciones de las autoridades federales.
A través de sus redes sociales, los integrantes de la agrupación compartieron imágenes y videos de las maquinarias en plena operación, con la supervisión de representantes de la Comisión Ciudadana.
Según detallaron, la enorme montaña de basura acumulada durante años será consolidada con tierra y no con más desechos, como era la intención inicial de Pro-Faj. Además, la empresa iniciará la construcción de una laguna de lixiviados tipo cisterna, revestida con concreto y geomembrana, y procederá a tapar el socavón donde se pretendía ampliar ilegalmente el basurero.
El representante legal de la Unión de Pueblos señaló que hubo modificaciones en la ubicación de la laguna de lixiviados respecto a la versión original del plan de cierre. Asimismo, informó que el pasado 31 de marzo el abogado de Pro-Faj presentó ante la Secretaría de Medio Ambiente del estado un documento formal en el que la empresa se desiste de ampliar el relleno en el terreno anexo.
Una vez que se comience a cimbrar la laguna de lixiviados, se permitirá la reconexión del servicio eléctrico para iniciar el desmantelamiento de la maquinaria de reciclaje.Contexto crítico (párrafo de impacto):Este avance representa una victoria histórica para los pueblos originarios y comunidades afectadas, pero también pone en evidencia la grave irresponsabilidad y la corrupción sistémica de administraciones anteriores. Desde la gestión encabezada por Dolores Parra Jiménez (2011-2014) y continuada por José Juan Espinosa Torres (2014-2018), el basurero operó de manera irregular, saturándose muy por encima de su capacidad y convirtiéndose en un verdadero “cartel de la basura” que benefició a empresas y políticos mientras envenenaba el aire, los mantos freáticos y la salud de miles de familias cholultecas.
Durante esos años, se permitieron ampliaciones irregulares, se ignoraron las quejas vecinales y se privilegiaron intereses económicos sobre el derecho al agua y a un medio ambiente sano. La montaña de basura y los lixiviados tóxicos que hoy se buscan contener son el resultado directo de esa omisión deliberada y de esa corrupción evidente que convirtió un supuesto “relleno sanitario” en un basurero a cielo abierto sin control ni remediación.
Hoy, gracias a la lucha incansable de la Unión de Pueblos, las autoridades federales y estatales se ven obligadas a actuar. Sin embargo, el daño ya está hecho: años de contaminación que no se borran con un plan de cierre tardío. Es hora de que las administraciones responsables rindan cuentas por el ecocidio cometido contra la región cholulteca.

Publicar un comentario

0 Comentarios