Cabeza logo

header ads

La comparación simplista del “aumento” de homicidios entre el sexenio de AMLO y el de Calderón

 La comparación simplista del “aumento” de homicidios entre el sexenio de AMLO y el de Calderón distorsiona los datos y el contexto histórico.


1. Los números absolutos y las tendencias realesSegún cifras oficiales (INEGI y SESNSP, con variaciones metodológicas menores):
Sexenio
Homicidios aproximados
Tendencia principal
Tasa aprox. (por 100 mil)
Calderón (2006-2012)
120 000 – 122 000
Fuerte aumento (≈ +148 % en promedio diario)
De ~8-10 a picos de 24
Peña Nieto (2012-2018)
156 000 – 157 000
Continuó el aumento (≈ +42 %)
Subió hasta ~29-30
AMLO (2018-2024)
189 000 – 199 000
Estabilización y leve baja (≈ -9 % en la variación del sexenio)
Bajó de ~30 a ~23-25
  • Calderón partió de niveles históricamente bajos (alrededor de 8 000-10 000 homicidios anuales al inicio) y provocó el salto más grande en proporción. El año 2011 llegó a cerca de 27 000.
  • Peña Nieto heredó ese nivel alto y lo elevó aún más, cerrando 2018 con cifras cercanas a 36 000-37 000.
  • AMLO heredó el pico máximo de la serie histórica. Los primeros años se mantuvieron altos (2019-2020 alrededor de 36 000), pero la tendencia cambió: la tasa por cada 100 mil habitantes bajó de forma sostenida año tras año (de ~30.5 en 2019 a ~23.6 en 2023). El total acumulado es el más alto porque se partió de una base ya consolidada y elevada, no porque se haya producido un “nuevo salto” comparable al de Calderón.
La afirmación de que “en AMLO el aumento fue mayor” solo se sostiene si se compara el total acumulado ignorando el punto de partida y la dirección de la curva. En términos de incremento relativo y de tendencia, el mayor salto ocurrió bajo Calderón; bajo AMLO la pendiente se aplanó y luego descendió ligeramente.2. El efecto de consolidación de 12 años previos (Calderón + Peña Nieto)La violencia letal que recibió AMLO no surgió de la nada. Fue el resultado de un proceso de 12 años de:
  • Militarización abierta de la seguridad pública a partir de 2006 (“guerra contra el narco”).
  • Fragmentación de cárteles grandes (Sinaloa, Golfo, etc.) en decenas de grupos más pequeños y violentos que pelearon por plazas.
  • Captura o eliminación de líderes que generó “efecto hidra” (más grupos, más disputas territoriales).
  • Debilitamiento institucional, corrupción en fuerzas policiales locales y federales, y expansión del control territorial del crimen organizado sobre municipios y rutas.
  • Continuidad de la misma lógica militarizada bajo Peña Nieto, que no revirtió la tendencia y permitió que la tasa siguiera subiendo hasta el final de su mandato.
Para 2018 el país ya operaba en un plateau alto y consolidado de violencia: más de 30 homicidios diarios de promedio, con presencia arraigada de grupos delictivos en gran parte del territorio. Ese es el escenario que heredó el gobierno de 2018-2024. Culpar exclusivamente a la administración posterior del nivel absoluto es como medir el incendio solo por las llamas del último piso, ignorando que el edificio ya estaba en llamas desde hacía más de una década.3. Qué sí y qué no muestra la evidencia
  • : el número absoluto de homicidios bajo AMLO es el más alto de la historia reciente. Eso es un hecho y un fracaso en términos de pacificación total.
  • : la estrategia de “abrazos, no balazos” + Guardia Nacional no logró una reducción drástica y rápida.
  • No: no hubo un “aumento” proporcional comparable al de Calderón. La curva dejó de subir con la misma intensidad y comenzó a descender modestamente.
  • No: no se puede atribuir el nivel de 2019-2024 únicamente a las políticas de ese sexenio sin reconocer la consolidación estructural de los 12 años anteriores.
Conclusión objetivaLa comparación correcta no es “quién tuvo más muertos en números absolutos”, sino quién generó el salto estructural y quién recibió un sistema ya consolidado. Calderón inició y aceleró la escalada; Peña Nieto la consolidó en niveles récord; AMLO administró (con resultados mixtos) un problema que ya era sistémico y de alta intensidad. Presentar el total de AMLO como si fuera un “nuevo aumento” equivalente o superior al de Calderón omite deliberadamente el punto de partida y la trayectoria de 12 años previos.

Publicar un comentario

0 Comentarios