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Feminicidio de Pau

Brackets rosas como indicio clave en la búsqueda de Paulina CamargoLas autoridades de Veracruz entregarán aproximadamente en febrero de 2026 los resultados de las pruebas genéticas realizadas a restos óseos hallados en el municipio de Ixtaczoquitlán, a la altura del Río Blanco, para determinar si corresponden a Paulina Camargo Limón, joven desaparecida desde el 25 de agosto de 2015 en la ciudad de Puebla. La identificación preliminar de estos restos se basa en la presencia de brackets con ligas de color rosa, característica dental que la familia y las investigaciones asociaron a la joven, quien al momento de su desaparición tenía 19 años de edad y se encontraba embarazada de aproximadamente cinco meses. Rocío Limón Maldonado, madre de Paulina, había adelantado en noviembre de 2025 la existencia de indicios fuertes que apuntaban a la posible localización de los restos de su hija y de su nieto en el estado vecino, de donde es originario José María N., conocido como "Chema", expareja sentimental de la víctima y actualmente preso por el delito de desaparición forzada de personas. Fuentes cercanas al caso revelaron que los huesos fueron localizados supuestamente antes del 2020, aunque esta información no cuenta con confirmación oficial por parte de las autoridades. Las labores de investigación permitieron vincular los brackets rosas como elemento diferenciador, lo que reactivó el seguimiento forense y genético en el Servicio Médico Forense de Xalapa, donde se analizan al menos dos conjuntos de restos óseos femeninos. De confirmarse la identidad, el hallazgo implicaría la reapertura o modificación de la acusación contra José María N., quien fue absuelto previamente de los delitos de homicidio y aborto por falta de localización del cuerpo, pero mantiene su proceso por desaparición forzada. La familia ha sostenido durante más de una década una búsqueda activa, acompañada por colectivos de madres buscadoras, que incluyó diligencias en Veracruz a finales de noviembre de 2025, con participación de los padres de Paulina.Contexto de una década de incertidumbre y lucha jurídicaPaulina Camargo Limón fue vista por última vez el 25 de agosto de 2015, cuando salió junto con José María N. rumbo a una consulta médica en el Hospital de La Margarita, en la colonia San Manuel de Puebla. Desde entonces, el caso se convirtió en uno de los más emblemáticos de desaparición en el estado, marcado por la ausencia del cuerpo y por los vaivenes procesales. José María N. fue detenido días después y confesó inicialmente el homicidio, aunque posteriormente se retractó alegando tortura; pese a ello, permaneció en prisión bajo el cargo de desaparición forzada. En abril de 2024, un tribunal dejó insubsistente la sentencia por homicidio y aborto al considerar insuficientes las pruebas sin el cuerpo de la víctima, lo que abrió la puerta a posibles recursos de libertad, aunque el proceso penal continúa. La madre, Rocío Limón, ha liderado la exigencia de justicia mediante movilizaciones, marchas y acompañamiento de activistas, destacando en noviembre de 2025 las dilaciones enfrentadas en Veracruz para avanzar en la identificación de posibles restos. El caso también involucra indicios de al menos una persona más, posiblemente un familiar de "Chema", según fuentes consultadas. La entrega de resultados de ADN en febrero representa un punto crítico que podría cerrar o redefinir la investigación de más de diez años, ofreciendo a la familia respuestas pendientes sobre el paradero de Paulina y su hijo no nacido, en un contexto donde la búsqueda de personas desaparecidas en Puebla y regiones aledañas sigue marcada por hallazgos fragmentados y procesos forenses prolongados.8 enero 2026 |

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